Buganvilla: trepadora fácil para climas cálidos
La buganvilla fue una de las primeras plantas que compramos cuando vinimos a Cantabria y tuvimos nuestro propio jardín. Yo estaba emocionada pues las había visto en Ibiza esplendorosas, enormes, cubriendo grandes muros de piedra, formando sobre ellos verdaderos tapices de color y me habían enamorado. El clima de Cantabria parecía adecuado; al menos eso pensé cuando las vi por aquí en muchos jardines y fachadas así que nos hicimos enseguida con un ejemplar del color que mas nos gustaba, el rosa, y la situamos en la pared de la casa que más iba a lucir. La desilusión fue grande cuando llegado el invierno, con la primera helada, la pobrecita se murió. Estuve bastantes años sin atreverme a intentarlo de nuevo pero al fin claudiqué y me volví a animar. Esta vez, guiándome por sus necesidades y no por mi capricho, elegí otro color, el fucsia, que es mas resistente y la coloqué en una situación bien abrigada, protegida del frío y el viento por un muro. Hasta ahora, ha resistido como...