Camelias y té


La camelia fue uno de los primeros árboles que plantamos en el jardín.
Son tan hermosas que, pese a saber perfectamente que el terreno calcáreo* no le iba a gustar en absoluto, no pudimos resistir la tentación.

Le preparamos un buen hoyo, lo llenamos con tierra ácida* y materia orgánica y cruzamos los dedos.
Lo cierto es que aunque no ha crecido mucho, ha resistido sin enfermar ni ponerse mustia durante 30 años. Ahora ha llegado el momento de decirle adiós y quiero hacerlo dedicándole una página.


La camelia (Camellia japonica) es un árbol oriundo del Japón que en su hábitat natural puede llegar a alcanzar más de 7 metros de altura.


Tiene unas preciosas hojas perennes, brillantes por el haz, opacas por el envés, coriáceas*, ovaladas, con el borde crenado o denticulado y terminadas en punta.


Las flores, muy decorativas, tienen el cáliz formado por sépalos también coriáceos y rodeado de brácteas* verdoso-amarillentas con el borde algo escarioso*.


Hoy día, hay multitud de variedades con flores mas grandes o pequeñas, sencillas o dobles y de varios  colores destacando entre ellos, las blancas, rosas y rojas.
Todas ellas son muy sensibles al viento y a las lluvias fuertes dañándose los pétalos y  desprendiéndose la flor o los capullos de la planta con facilidad.

Florecen fundamentalmente en invierno y primavera pero, en clima propicio, tienen flores a lo largo de todo el año.


Aunque son plantas de desarrollo lento, florecen desde muy jóvenes.

Qué les gusta
  • Clima suave o cálido aunque son resistentes a heladas suaves.
  • Un terreno ácido y rico en humus*, fértil y bien drenado.
  • Aporte de turba, abonos ácidos y en caso de signos de clorosis*, quelatos de hierro*.
  • Un lugar luminoso pero no muy soleado. Mejor semisombra o incluso sombra.
  • Humedad ambiente elevada.
  • Riego regular.


Qué no les gusta
  • El terreno calizo o calcáreo
  • Exceso de sol
  • Ambiente seco
  • Heladas fuertes. Con clima frío, pueden cultivarse en macetón y resguardarlas en invierno.
Poda

Puede no ser necesaria pero si deseamos una copa bonita y presentable, le viene bien una poda de limpieza que se lleva a cabo a finales del invierno y que consiste en eliminar ramas muertas, secas o enfermas y flores y capullos secos o dañados.
Si se quiere reducir el tamaño de la copa, se eliminan o acortan ramas que sobresalgan, también en la misma época.
Si se desea una copa más densa, se despuntan los ramos, siempre por encima de una yema,  en primavera, después de la floración.

Camellia sinensis o camelia del té

Hay otra camelia (Camellia sinensis) llamada el árbol del té que comienza a cultivarse en algunas zonas del norte de España en plan comercial.

De ésta proviene el té que nos tomamos en infusión. Todas las variedades de té (verde, blanco, negro y rojo) se consiguen a partir de las hojas nuevas de Camellia sinensis.

En Sao Miguel (Las Azores) tuvimos la ocasión de visitar las plantaciones y ver la elaboración del té. Recortan los brotes nuevos cada tres semanas a partir del tercer año, manteniendo así las plantas de baja altura (entre metro y metro y medio).



Las líneas horizontales que se aprecian en la foto son bancales de camelias recortadas como si fueran setos.


Las hojas de Camellia sinensis son mas alargadas que las de Camellia japonica y las flores, blancas y perfumadas.

Con los cortes frecuentes se favorece la brotación de nuevos tallos con nuevas hojas que son las que se utilizan en la elaboración del té.
Para los tés mas suaves, se someten las hojas a un proceso de secado; para los mas fuertes, de fermentación.

Todas las camelias se multiplican por medio de esqueje o de acodo especialmente las productivas ya que con esta reproducción vegetativa, se garantizan las características de la planta madre.

En la medicina tradicional china  eran muy apreciadas. En algunos países utilizan en la cocina aceite proveniente de sus semillas. También se utiliza este aceite para la fabricación de cosméticos y cremas.

Glosario por orden de aparición

* Terreno calcáreo o calizo: terreno muy rico en carbonato cálcico con un pH superior a 6´5.
* Tierra ácida: tierra rica en sulfuro de hierro, con un pH inferior a 6,5
* Coriáceo: de aspecto liso, duro y consistente parecido al del cuero
* Brácteas: especie de hojas que protegen el capullo.
* Escarioso: seco, no verde y tierno.
* Humus: tierra de cultivo muy rica en materia orgánica.
* Clorosis: amarilleamiento de las hojas debido a la falta de clorofila a causa de la caliza del suelo que le impide a la planta absorber elementos que necesita.
* Quelatos de hierro: compuesto orgánico que se aplica al terreno para combatir la clorosis.



Comentarios

  1. Me encantan las camelias, las tuyas se ven preciosas, pero el clima de mi jardín no se adapta a ellas, es un clima demasiado seco y con pocas zonas de sombra ¡ay, una pena!
    Muchos besos, Lidia.

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