Bulbos primaverales: Narcisos (Narcissus)

 

Los narcisos son plantas bulbosas de la familia de las Amarilidáceas que raramente faltan en un jardín. 

Son muy efímeros, como la mayoría de las plantas bulbosas pero son los primeros en alegrarnos con sus trompetillas, anunciándonos el final del invierno.

Son además, de tan fácil cultivo y multiplicación que si aún queda alguien que no los tiene plantados, le animo vivamente a que lo haga. 
Puede ponerlos prácticamente en cualquier lugar: una rocalla, un parterre, al borde de un camino, diseminados entre el césped…


A finales de invierno o principios de primavera aparecen las hojas algo carnosas, erectas, lineares con la punta roma, de color verde un poco azulado.


Y a los pocos días, aparece el tallo o escapo que sostiene la flor.


La floración se extiende a lo largo del mes de marzo y después, la flor se marchita. Un par de meses más adelante, también se marchitará el resto de la planta pero el bulbo permanece año tras año, repitiendo su ciclo vegetativo.


Los bulbos tienen forma de pera (piriformes), son carnosos, blancos y están recubiertos de una fina película de color avellana. 


En su parte más ancha desarrollan las raíces y en la estrecha, el tallo y las hojas. 

Los bulbos maduros crían alrededor unos pequeños bulbillos que separados del bulbo original, se siembran para obtener nuevas plantas. 

Las flores son solitarias, grandes, de color amarillo, con el perigonio (conjunto de pétalos y sépalos) formado por 6 tépalos y una corona central en forma de trompeta.

Antes de abrirse, están envueltas en una espata o membrana escariosa (con aspecto de seca y traslúcida) que persiste cuando la flor se abre.


Hoy día podemos encontrar híbridos de color casi blanco, amarillo, naranja… 

En estado silvestre son siempre amarillos y no suelen superar los 10 cm de altura, sus bulbos son más pequeños y se plantan a menor profundidad (unos 3cm).
Los cultivados sin embargo pueden alcanzar los 35 cm y las flores los 7 cm. 

 ¿Qué les gusta? 
  • Clima templado Sombra o semi sombra. 
  • En climas frescos y húmedos como el mío, resisten el pleno sol. 
  • Suelo fresco.
  • Resisten las heladas y no necesitan abonado especial. 
  • Una vez marchita la flor, pueden cortarse las cabezuelas y dejar el resto de la planta sin cortar hasta que se marchite. Eso es bueno para que el bulbo pueda seguir almacenando sustancias nutritivas que fabrican las hojas.


Plantación

A la hora de plantarlos, hay que tener cavado y desherbado previamente el lugar. 
La plantación se lleva a cabo en otoño (octubre). Se introducen  los bulbos en la tierra alrededor de 6-8 cm. 
Conviene desenterrarlos pasados unos años para separar los bulbillos y aclarar las plantas. 

Tenemos que saber que los bulbillos no florecerán al año siguiente de plantarlos. Tendrán que pasar al menos dos años para que acumulen las suficientes sustancias de reserva y puedan florecer. 

Para más información acerca de la plantación de bulbos, ver la siguiente página:

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