Flores que alegran el jardín en otoño: bignonia rosa


Quedan en el jardín muy pocas plantas de las que no haya hablado y contado nuestra experiencia con ellas. La bignonia rosa es una de esas pocas.

No la he dejado para el final porque no me guste. La verdad es que me encanta y estoy todos los años deseando que llegue la época de floración para disfrutar de sus maravillosos racimos de flores Quería sin embargo, conocerla mejor antes de hablar de ella.

La bignonia rosa o arbusto de Pandora (Pondranea ricasoliana) es prima hermana de la bignonia roja o naranja, mas común en los jardines de mi zona. Ambas pertenecen a la familia de las Bignoniáceas y ambas son lianas trepadoras.


No posee zarcillos ni raicillas para agarrarse a muros o pérgolas como otras trepadoras por lo que necesita un soporte donde sustentarse.
Desarrolla largos tallos con los que se apoya en otras plantas que tenga cerca para trepar o extenderse.


Si no tiene soporte sobre el que sujetarse, se deja colgar o repta por el suelo a lo largo de varios metros. En situación favorable, pueden llegar a alcanzar los 10 o 12 metros.


Los tallos son al principio, verdes y bastante flexibles; con el tiempo acaban siendo leñosos.

En climas benignos se comporta como planta de hoja perenne. En climas más frescos, tiene tendencia a quedar desnuda en invierno.

Sus hojas surgen por pares opuestos a lo largo de los tallos.


Están compuestas por entre 5 y 11 folíolos de forma ovado-laceolada, tienen el borde  ligerísimamente dentado y son de color verde. No presentan coloración otoñal.


De las axilas de las hojas, nacen las ramas o tallos laterales.


Las flores crecen en los extremos de los tallos principales y de las últimas ramas laterales.
Forman racimos de racimos (panículas) y son de forma tubular y de color rosa claro con nervios púrpura o carmín.



Por esta zona (norte de España) florecen a finales del verano y continúan con flores a lo largo de todo el otoño y parte del invierno.


En otras zonas de España con clima más cálido, las he visto florecidas en mayo, de lo que deduzco que estarán así durante todo el año.
Sujetas a columnas y cayendo los tallos y las flores desde considerable altura, el efecto es impresionante. La foto fue sacada en La Cartuja de Sevilla.


Condiciones de cultivo
  • Es una planta muy vigorosa de crecimiento rápido y abundante por lo que no resulta adecuada para cultivar en interior. 
  • Requiere aire libre y espacio amplio para poder desarrollarse. 
  • Se puede cultivar en cajonera o jardinera. En este caso, crecerá con menos vigor. 
  • Se da bien al sol o en semi-sombra. 
  • Resiste ligeras heladas pero prefiere climas templados o cálidos. 
  • Soporta cualquier suelo que no se encharque aunque lo prefiera rico y fresco. 
  • No conviene abonarla ni regarla en exceso para que no brote y crezca excesivamente. Durante el invierno no se riega.
Poda

Se lleva a cabo a finales de invierno o principios de primavera, antes de la nueva brotación.

Tiene por objeto mantener el tamaño y la forma controlados.

Se recortan los tallos laterales dejándoles dos nudos. Los tallos principales solo se podan si rebasan la largura deseada. Entonces, se realizan cortes de retorno, cortando sobre un lateral bien situado.

Los cortes de retorno pueden llevarse a cabo también en verano para rebajar la largura excesiva de algunos tallos.


Reproducción

Muy fácil mediante esqueje o acodo en primavera y verano y mediante estaca en otoño. También por medio de semillas aunque yo de esta forma no lo he intentado.

Esqueje de bignonia ya arraigado

Comentarios

  1. Es una preciosidad esta Bignonia rosa, unos vecinos míos la tienen y queda espectacular su floración en otoño y ahora que todo parece que empieza a quedarse sin flores da alegría verla.
    Muchos besos!

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