Flor de la pasión o maracuyá (Passiflora caerulea)


 ¿Queremos una planta trepadora que sea resistente, vigorosa, que no de apenas trabajo y que resulte decorativa no solo por sus hojas y flores sino también por sus frutos?
Pues nada, aquí la tenemos “vivita y coleando”
Como veremos a continuación, salvo en el nombre (que a mi personalmente no me gusta nada), es perfecta en todo lo demás.

Primero, decir que existen varias Passifloras pero que yo en este artículo, voy a referirme a la que vive en nuestro jardín: Passiflora coerulea que es una planta trepadora de hoja perenne originaria de Brasil, Perú, Argentina y algún otro país americano.

Desarrolla  largos tallos angulosos provistos de zarcillos con los que se sujeta a lo que encuentra a su paso: tutor, valla, pérgola u otras plantas que se encuentren cerca de ella.

Los zarcillos crecen, al igual que las flores, en las axilas de las hojas. Son muy finos y flexibles y se enrollan con suma facillidad.

Zarcillo de la pasiflora


Sus hojas son de color verde oscuro por el haz y algo más claras (glaucas) por el envés.
Tienen peciolo y son palmeadas con entre 5 y 7 lóbulos muy pronunciados.





Sus flores, que reciben el nombre de "flor de la pasión" debido a unos frailes que las cultivaron y vieron en ellas la corona de espinas y los clavos de Jesucristo, miden hasta 10cm de diámetro y presentan una forma muy peculiar.


Al final del pedúnculo que las sustenta y que brota de la axila de las hojas, hay tres brácteas más cortas que los sépalos, verdosas y de forma redondeada.

Tiene un cáliz formado por 5 sépalos y una corola con cinco pétalos.

Si miramos la flor por la parte superior, tanto los sépalos como los pétalos se ven de un tamaño, forma y color blanquecino muy similar dando la sensación de que todos ellos son pétalos.


Si la observamos por detrás, diferenciamos mejor los sépalos, que se ven de color algo más verdoso.
En la siguiente foto pueden observarse también las brácteas.


Sobre los pétalos,  descansa una corona o estrella formada por numerosos apéndices muy delgados, como si fueran hilos de color púrpura, blanco y morado.

En el centro de dicha estrella, sobresaliendo hacia arriba, se encuentra el pistilo con tres estigmas de color púrpura que le recordaron a los frailes los tres clavos de Cristo en la cruz.


Y rodeando el pistilo vemos 5 estambres en posición casi horizontal, dotados de gruesas anteras.



Los frutos maduros son comestibles aunque bastante insípidos, de color naranja, de forma ovalada y del tamaño de una ciruela.


Florece a lo largo de todo el verano y el otoño.

Qué le gusta a la Passiflora

  • El sol. Si se encuentra situada a pleno sol, las hojas adquieren en otoño una bella coloración.
  • El clima templado.

Si nuestro clima presenta heladas fuertes, es preferible decantarse por la variedad “Constance Elliot” con flores blancas. Si por el contrario, no tenemos heladas, podemos elegir la granadilla (Passionaria edulis) con frutos mejores y más sabrosos.
En caso de heladas intensas, puede perder la parte aérea pero rebrota de nuevo en primavera.

  • Un suelo de jardín normal, poco abonado, a ser posible no calcáreo.
  • Un riego regular.

Todo eso es lo que le gusta pero puedo aseguraros por propia experiencia que crece sin problemas en zonas de semisombra e incluso umbrías, que resiste las heladas si no son exageradas y que no le importan los suelos pobres, arcillosos o algo calcáreos aunque por supuesto, la floración siempre será más abundante en condiciones ideales.


Qué cuidados necesita

Antes de plantarla hay que disponer un tutor o soporte por el que pueda trepar o en el que pueda sujetarse.
En cuanto al abono, ya he dicho que no es necesario abonarla pues si lo hacemos, producirá mucha vegetación pero pocas flores.
Lo que sí habremos de hacer es podarla.

Cómo y cuándo se poda

En el momento de la plantación, solo hace falta podarla si la planta presenta brotes demasiados largos que recortaremos dejándolos de un tercio de su longitud. También eliminaremos los muy débiles y los que se hayan roto con el trasplante.

Una vez arraigada, acortaremos a finales del invierno o principios de primavera, los tallos largos a un tercio de su longitud, cortando por encima de una yema.
Los tallos cortos sin embargo, no se podan pues es en ellos donde desarrollan las flores. Eliminamos también los brotes muy débiles.
Al cabo de unos años, se eliminan por completo algunos de los tallos más viejos.


Cómo se multiplica

  • Facilísimamente ella sola, desarrollando nuevas plantitas a partir de tallos que acodan o de las propias raíces.
  • Mediante esquejes que plantamos en primavera o estacas en verano.
  • Por semillas sembradas en primavera aunque yo este último método no lo he llevado a cabo ya que me nacen ellas solas y lo único que necesito hacer es trasplantarlas a lugares adecuados o tristemente, desecharlas por ser demasiadas.

Comentarios

  1. Me ha encantado como has realizado la ficha de este ejemplar,..cuya flor es espectacular a mi me encanta desde hace muchos años. Enhorabuena y graxcias por tan buena información

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Raúl. No sabes cuánto me satisface. Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CÓMO PODAR LIMONEROS, NARANJOS Y MANDARINOS

HIGUERAS: CUIDADOS Y PODA

FLORES SILVESTRES DE COLOR AZUL, MORADO Y LILA