ALCACHOFAS EN EL JARDÍN


Siempre me gustó el sabor ligeramente amargo de las alcachofas, su porte tan elegante, sus enormes hojas plateadas...
Cuando empecé con el  huerto, las alcachofas fueron de las primeras hortalizas en poblarlo.

Pero resultaron habitantes raquíticas y enfermizas. Les entraban enfermedades, las invadían los bichos, les amarilleaban las hojas, no daban apenas cabezuelas… Me decían de todas las formas posibles que no deseaban vivir allí.

Muy a mi pesar, dejé de ponerlas en el huerto pero no queriendo renunciar a plantas tan hermosas, pensé en  utilizarlas simplemente como plantas de jardín, sin esperar de ellas nada más que su impresionante presencia  y coloqué unas cuantas por las rocallas adelante.


Acerté. Ahora se crían alegres y contentas, no cogen ninguna enfermedad y aunque no se matan con la producción, tienen el triple de cabezuelas que antes.
Mientras tanto, he aprendido algunas cosas respecto a su cultivo en el jardín:

Son muy resistentes a la sequía, razón por la cual en climas tan lluviosos como éste, están mejor en la rocalla que en el huerto pues en invierno el huerto almacena un exceso de humedad que necrosa sus raíces.
En la rocalla en cambio, el agua no se retiene y al poco de llover ya no queda más que la humedad justa.

Como mis plantas provienen de semillas, siembro éstas a principios de primavera en un semillero y luego las trasplanto al lugar definitivo.


Al trasplantarlas, les afirmo bien la tierra alrededor para que arraiguen y las riego en abundancia para que se recuperen mejor del shok de cambiar de casa sin que las consulten.
Hasta que son un poco grandecitas, procuro que no pasen sed.


A finales de otoño, cuando empieza el mal tiempo, las podo.
El primer verano, no pero al siguiente ya empiezan a producir cabezuelas.


Mientras, lucen hermosas en el jardín.


Comentarios

  1. Buenas noches; da gusto ver esas plantas de alcachofas. Hace un año que las tengo y han estado llenas de pulgón y enfermizas como dices que te ocurría antes de pasarlas a la rocalla.
    Voy a cambiarlas de sitio ¿mejor que las de el sol todo el día?
    Saludos y gracias.

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    Respuestas
    1. Hola: Pues si, cámbialas de lugar y ponlas en un suelo profundo y rico que conserve la humedad pero que no se encharque, ubicado en un lugar soleado. Si vives en el norte como yo, el pleno sol es ideal ya que son pocas las horas de insolación y el sol no pega fuerte. Los pulgones negros tan desagradables suelen aparecer con el exceso de humedad y el poco sol. Un saludo

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