domingo, 23 de noviembre de 2014

LA HORTENSIA DE INVIERNO O BERGENIA Características y cuidados.

Hortensia de invierno o Bergenia

La primera Bergenia que tuve me la regaló mi suegra. A mi nunca me habían gustado las plantas de hojas grandes o muy llamativas y las de la bergenia, grandes, brillantes y carnosas, me parecían excesivas. Pero no era plan de decirle que no la quería así que me la traje para casa y busqué en el jardín un lugar discreto donde situarla.
Pasé tiempo sin hacerle mucho caso y cuando un día me fijé, quedé sorprendida: ella solita se había buscado la vida y estaba frondosa, llena de flores, preciosa.
Con el tiempo he llegado a apreciarla como se merece y ahora mismo tengo Bergenias en cantidad de sitios.

La Bergenia es una planta herbácea (no desarrolla tallos leñosos), perenne (con hojas verdes durante todo el año), cespitosa (se extiende cubriendo el suelo), perteneciente a la familia de las Saxifragáceas, muy resistente y de muy fácil cultivo.

Hojas de la Bergenia

Sus hojas son grandes, redondeadas, carnosas, de un verde brillante, tan resistentes y fuertes que no se inmutan ni con sequías, ni humedades excesivas, ni con calores ni con heladas. Así que por todo eso y por alguna cosa más, ahora las adoro.

Flores de la Bergenia

Sus flores son generalmente de color rosa más o menos pálido aunque existen también variedades de color blanco, rojo y violeta como la B. cordiflora, cuyas hojas se vuelven púrpura en invierno.
Son pequeñas, numerosas, en cima o racimo y alegran el jardín durante gran parte del año, sobre todo, en invierno y principios de primavera, cuando apenas hay otras que las acompañen.

QUÉ LE GUSTA A LA BERGENIA

Bergenia florecida
  • ¡Pobrecilla!, casi ni lo dice pues las tengo situadas en lugares con características muy distintas y en todos se encuentra bien y luce hermosa.
  • Soporta posiciones soleadas y luminosas y también sombrías.
  • Se desarrolla divinamente en climas templados y frescos como éste pero también en climas extremados como el de León, de donde vino la planta madre.
  • Es muy resistente a las heladas.
  • Se adapta a cualquier tipo de terreno y aunque los prefiera ricos y sueltos, crece también en lugares pedregosos y secos y en rocallas. Tolera perfectamente los suelos alcalinos o calcáreos.
  • Todos los años, después de la floración, (a finales de verano) conviene practicarle una limpieza que consiste en retirar las hojas que se van secando, cortarle los tallos florales y eliminar algún fragmento que se haya envejecido mucho.
Terraza con Bergenias

CÓMO SE REPRODUCE

Facilísimamente, por medio de fragmentos de rizoma portadores de un brote nuevo que se desgajan de la planta vieja  sin dificultad. Si son muy largos, se recortan dejando solo unos cuantos centímetros.
Se extraen a finales del verano o principios del otoño y se colocan en una maceta o sobre el propio terreno donde vayamos a cultivarla, previamente cavado y abonado ligeramente con abono orgánico.

Bergenia arropando a un acebo

Las bergenias pueden cultivarse en cajonera, maceta, terrazas y balcones.
Son muy adecuadas para bordillos y para jardines urbanos ya que resisten muy bien la polución.
También resultan indicadas para cubrir taludes difíciles de trabajar, para proporcionar sombra y protección en la base de otras plantas que lo requieran o para cubrir lugares de acceso difícil.