domingo, 21 de diciembre de 2014

DURILLO (Viburnum tinus) Un arbusto decorativo durante todo el año

Durillo (Viburnum tinus)

¿Por qué al Viburnum tinus le llaman Durillo? Pues porque aunque habría muchos otros nombres que también le irían bien, este corresponde con exactitud a su característica más importante.

Y es que el Durillo, arbusto perennifolio de tamaño medio (puede alcanzar hasta los 3 metros de altura), con abundante floración y frutos decorativos, es tan duro y resistente que pocos otros hay que le igualen.

Resulta bien en cualquier jardín, ya sea como ejemplar aislado o formando parte de un parterre, como seto informal o como cortavientos y por supuesto, si queremos un jardín de fácil mantenimiento ahí estará el Durillo dando mucho sin pedir casi nada a cambio.
Durillo como seto informal
Fijaos en la lista de "buenas" cualidades de este precioso arbusto:

Hoja del Durillo (Viburnum tinus)
  • Su follaje, de un color verde oscuro, se mantiene hermoso a lo largo de todo el año.
  • Florece en otoño e invierno, cuando casi todas las plantas se toman un descanso.
  • Sus flores, de color rosa en capullo, blancas cuando se abren, ligeramente fragantes, son muy abundantes y resistentes.
Cabezuela de flores de Viburnum tinus
  • Sus frutos, drupas de color azul oscuro, casi negro, permanecen hasta la primavera y son también muy decorativas.
  • Se adapta a cualquier tipo de suelo, incluso los alcalinos aunque los prefiere ligeramente ácidos. Solo pide que esté bien drenado y no se encharque.
  • Se desarrolla bien en posición soleada pero también en semisombra e incluso en la sombra siempre que no sea muy profunda.
Durillo iniciando la floración
  • Es muy resistente a las heladas y los climas fríos. También se adapta a las zonas costeras.
  • Soporta los vientos fuertes como pocos por lo que puede instalarse en los lugares más expuestos del jardín y servir de protección a otras plantas más delicadas.
  • Los cuidados que necesita son mínimos. Apenas unas labores de poda que ahora explicaré:
Cómo podar un Durillo

Durillo

Al plantarlo, conviene podar todas las ramas por la mitad para provocar una brotación abundante y nueva. Repetiremos la misma operación al año siguiente.

Después, la poda de mantenimiento será ligera. La llevaremos a cabo en primavera y consistirá en recortar las ramas demasiado altas que estropean la armonía de la copa y suprimir madera muerta o dañada o cabezuelas muertas.
Durillo a punto de abrir sus flores

Cuando adquiera un tamaño excesivo, podremos realizar una poda intensa, cortando a unos cuantos centímetros del suelo aunque sabiendo que luego puede tardar un par de años en volver a florecer.

Y si queremos reproducirlo, plantaremos estacas de tallo semileñoso en verano.